Barinas

Datos Básicos

Código Postal: 30648

Origen: 1820

Gentilicio: Barineros/as

Habitantes: 936 (Padrón municipal de 2004)

Superficie: 438,630 Km²

Altitud: 400 m.s.n.m. (Media)

Situación: Emplazada al norte de la ciudad de Abanilla, a 12 km.
A 42 km al norte de la ciudad de Murcia.

Centro Cultural de Barinas: C/ San José. Tlf.: 968689026.

Centro Medico Barinas: C/ Generalísimo. Tlf.: 968689426.

Parroquia Virgen del Rosario: C/ Virgen del Rosario

.Barinas

Barinas se encuentra ubicada a 12 kilómetros al norte de la ciudad de Abanilla y a 42, también al norte, de la ciudad de Murcia.

Esta pedanía abanillera data del siglo XIX y por sus tierras han pasado pueblos desde el Neolítico. Romanos y musulmanes han habitado estas zonas. Durante la Edad Media fue motivo de disputa entre árabes y cristianos, así como entre aragoneses y castellanos, posteriormente.

Finalmente Barinas y sus alrededores terminaron perteneciendo a la Región de Murcia, aunque en varias ocasiones ha pretendido segregarse del municipio de Abanilla.

Los festejos más señalados de Barinas son las Fiestas de la Virgen del Rosario, celebradas con una romería desde 1885. En ella se traslada la imagen de Nuestra Señora del Rosario desde Abanilla a Barinas.

La economía de Barinas se basa en la actualidad en la extracción de material de las canteras y, en menor medida, en una agricultura que ha quedado relegada al autoabastecimiento.

Dentro de un paisaje especialmente árido destaca la población de Barinas junto a su, siempre verde, Fuente del Algarrobo. Las precipitaciones en esta zona son un tanto irregulares y la flora se adapta perfectamente al calor y a la sequía. El paisaje típico describe lomas huérfanas, arbolado con zonas muy soleadas y cumbres rocosas en las sierras.


Barinas visto desde el Sur

Historia

La pedanía abanillera de Barinas tiene su origen en el siglo XIX, aunque por sus sierras, ríos y ramblas han transitado los seres humanos desde el Neolítico. Dentro de un paisaje especialmente árido destaca la Fuente del Algarrobo que, situada en las inmediaciones de la población, supone un auténtico vergel que da color y encanto a la localidad.

La civilización romana supo ver el potencial de estas tierras y lucharon por ellas durante los siglos de dominación de la Península Ibérica. Durante la Edad Media árabes y cristianos primero, así como aragoneses y castellanos más tarde se verían inmersos en cruentas disputas por el territorio de Abanilla y por los parajes de Barinas. Ya en el siglo XX Barinas terminaría perteneciendo al municipio de Abanilla, aunque los barineros desde el  nacimiento de la pedanía han reivindicado que se reconociera su identidad particularizada.


Fuente del Algarrobo

Prehistoria y Antigüedad

La artesanía desde tiempos remotos

Los vestigios prehistóricos más importantes hallados en las tierras que rodean Barinas pertenecen al Neolítico. En esta época, las tierras altas de Abanilla, entre las que se encuentra Barinas, estaban habitadas por cazadores. De estas sociedades cazadora-recolectoras se han hallado en diferentes yacimientos objetos de sílex y piedras pulimentadas. Dos ejemplos de esta forma de vida son Umbría y El Partidor.

También se vio Barinas influenciada por la cultura argárica del cercano yacimiento de Morterico. En este enclave se dan muchas características propias de esta cultura afianzada hace cerca de 4.000 años en el Sureste peninsular. Entre los restos encontrados existen varios fragmentos cerámicos, molinos barquiformes y restos de hachas pulimentadas en porfirio y diorita. También se encuentran restos en este yacimiento, que atestiguan el uso del metal y de la metalurgia de fundición.

De época ibera (siglo I a.C.) también se cuenta en Barinas y sus alrededores con algunos vestigios valiosos en numerosos yacimientos: Mafraque, Azud de El Partidor, El Olivar y Lugar Alto. En época romana Barinas fue lugar de paso, enlazando Yecla y Fortuna. La frontera de la provincia tarraconense era porosa y débil en esta zona, así que en años posteriores se regiría bajo la provincia carthaginense.

Edad Media

Un importante bastión para musulmanes

Tras el siglo V, Barinas y el resto del municipio de Abanilla permanecían bajo el mando visigodo. En este periodo oscuro e incierto para la Región de Murcia la localidad dependerá de Oriola, actual Orihuela. En el siglo VIII se produjo la invasión árabe de la Península Ibérica, y esta zona sería de las primeras afectadas por la intrusión. En el año 713 Teodomiro, rey visigodo, y Abdelazic, mulsumán, firman un pacto de no beligerancia y así Abanilla y sus territorios colindantes pasan a integrar la Cora de Tudmir.

Durante dos siglos el territorio pasa de unas manos a otras, aunque siempre bajo dominio árabe. Esta situación se frena con la conquista en el año 1030 por Abderramán III y, según el geógrafo de la época Al-Idrisi, la capital de la zona conocida hoy como Abanilla pasa a denominarse Albanyala o Banyaliya. Un nuevo esplendor llega a la zona, alcanza notoriedad y la economía experimenta cierto auge en el área textil.

Tras la reconquista, en 1264 Alfonso X 'El Sabio' concede al noble Guillén de Rocafull el señorío de Abanilla. Dos siglos después se efectúa la conversión de los pobladores mudéjares de la zona, sobre todo agricultores, y el dominio de Barinas y las demás tierras de Abanilla pasarían a manos de la Orden de Calatrava.


Alfonso X el Sabio

Edad Moderna y Contemporánea

Las tierras de Barinas completarían una basta zona de cultivo, salpicada por algunas casas de labradores o propietarios de tierras. En el Libro de Seculares realizado en 1757 por el notario Jerónimo Antonio Medina quedó registrado el nombre de varios propietarios de tierras, entre ellos Bartolomé Quilez, que poseía 'una casa baja situada en el partido de Barinas'.

Los nuevos pobladores

Tras las guerras napoleónicas de principios del siglo XIX comenzaron a llegar nuevos pobladores a Barinas, siendo en este momento primordiales las decisiones políticas respecto a la concesión de tierras, debido a la desamortización que afectarán de lleno a la comarca. Barinas ha perseguido, en cuatro momentos diferentes, formar una entidad propia contando con su propio Ayuntamiento, para gestionar directamente su futuro.

El primer intento se realizó en 1930, en tiempos de la II Republica española. El segundo tuvo lugar en 1945 en un pleno del Ayuntamiento de Abanilla. Se desestimó la instancia promovida por varios vecinos de Barinas, interesados en la constitución de un municipio, independiente de Abanilla. Otras nuevas tentativas infructuosas se desarrollarán en el año 1954 y a finales de la década de los ochenta.

La actualidad de Barinas

En la actualidad Barinas cuenta con 972 habitantes en el núcleo urbano y 24 en núcleos dispersos. Los últimos años del siglo XX han sido una continua pérdida de población desde los 1.136 que la habitaban en 1990. Algunas gentes de la pedanía se encuentran dedicadas a la agricultura y a las canteras. Existen también barineros que trabajan en el sector de la construcción, pero la mayoría de sus habitantes han terminado por ocuparse laboralmente en la ciudad.


Torre de la Iglesia de Barinas

Centro Cultural

En 1986 el Ayuntamiento de Abanilla aprobó el proyecto de un Centro Cultural para Barinas. En 1997 se adjudican las obras de la construcción del centro.

El Centro Cultural de Barinas es un edificio que recoge distintas funciones políticas y administrativas, siendo sede de la alcaldía pedánea. También se llevan a cabo trabajos relacionados con el mundo de la emigración y trabajo social para vecinos que residen en la localidad.

Se trata, además, de un lugar de ocio y esparcimiento, donde las distintas asociaciones de Barinas se reúnen, al tiempo que también los barineros pueden asistir aquí a distintos eventos culturales , tomar un café o charlar placenteramente con los amigos.

Arquitectura e Instalaciones

El Centro Cultural de Barinas es un edificio moderno que resalta sobre la arquitectura homogénea del pueblo. Su fachada lisa con un cilindro redondeado en la puerta principal, contrasta con los tejados y las huertas que existen alrededor.

En su interior alberga en su planta baja, el Centro de la tercera edad, Centro de la mujer y la Oficina de Emigración. En la primera planta se encuentra únicamente el despacho del alcalde pedáneo y una sala para la Policía Local

Festivales y certámenes

La comisión de fiestas es la encargada de organizar, tanto los festivales, como los certámenes y demás fiestas de Barinas.

En la población se celebran dos citas cada año:

  • La primera es una gala que se celebra el 18 de mayo en el pabellón municipal. Se trata de un karaoke para todos los públicos, donde todo el pueblo participa. Los mas animados son los jóvenes, que ponen entrega y entusiasmo.

  • La segunda celebración cultural propone una representación teatral a cargo también de vecinos del pueblo. La obra en concreto es La venganza de Petra de Moliere, un texto complejo que representan con mucha gracia y maestría.

Dirección: SAN JOSÉ. BARINAS, ABANILLA

Teléfono: 968689026


Fachada del Centro Cultural

Patrimonio

La Iglesia de La Virgen del Rosario se encuentra ubicada en la pedanía de Barinas en Abanilla.


La Ermita fue construida a inicios del siglo XX. Hubo de existir algo parecido a una ermita o pequeña capilla con anterioridad sobre el terreno que ocupa este edificio, puesto que la imagen de Nuestra Señora del Rosario, patrona del lugar, fue traída en romería el 20 de septiembre 1885 desde Abanilla.

Según recuerdan los vecinos aquella vieja ermita tenía forma rectangular  y constaba de una sala anexa, que era usada para realizar los velatorios por eso se la llamaba “Casa de los Muertos”, a la que se accedía desde la calle o la ermita. Al fondo de la ermita se ubicaría una sacristía que daba acceso al patio de la casa parroquial.

La ermita de una sola planta tenía una campana sobre la puerta, que sonaba para ir a misa. Y sólo tenía seis bancos de madera. En  1942 se llevaría a cabo una pequeña reparación del edificio.

En 1947 se construyó la torre, promovida la construcción por el sacerdote D. Manuel Guzmán Iniesta. Tenía planta cuadrada y dos cuerpos, el segundo era más pequeño. Se erigió sobre el lugar que ocupaba la sala de los velatorios y fue inaugurada el 19 de marzo de 1948. Tenía dos campanas en el primer cuerpo, una lleva grabado el nombre “Barinas” y la otra “Josefa”, porque fue donada por D. José Hurtado Tenza.

En la base de la torre, y antes del primer cuerpo, se colocó el reloj. Se trataba de un reloj de segunda mano que hasta 1929 había estado ubicado en la torre de la iglesia de Abanilla. Este se  colocó en 1948 y fue sustituido a finales de los años 90 por el que tiene  actualmente.

Las obras de la nueva Iglesia comienzan en 1960 y para erigirla se derriba parte de la vieja ermita.  Esta iglesia se pudo construir gracias a la ayuda material, manual y económica de los vecinos. También se recibieron otros donativos importantes como el del Ministerio de Justicia.

Fue bendecida el 16 de diciembre de 1962, momento que recuerdan dos placas conmemorativas. Se colocó además otra placa que dice: “Haz Señor que todo el que entrare en  este templo a implorar tus favores, se goce alcanzando cuanto pidiere”. En 1970 alcanzó la categoría de Iglesia Rectoral de Macisvenda - Barinas. En 1996 Macisvenda se separó.

En la década de los noventa se hicieron obras de mejora y se le añadió un cuerpo más a la torre.

Las  Imágenes antiguas del interior fueron quemadas en la Guerra Civil, por lo que las actuales fueron compradas por suscripción popular tras la Contienda. En el caso de la patrona de la iglesia, Nuestra Señora del Rosario, estaba en la Parroquia de San José y, como señalamos al principio, fue llevada en romería desde Abanilla a Barinas el 20 de septiembre de 1885. Destruida durante el conflicto, la actual imagen fue adquirida en los años 40 y bendecida por el párroco Inocencio Escobar. A principio de los 90 fue restaurada por la restauradora Carmen Carrillo Ortega.


Fachada de la Iglesia

Naturaleza

Barinas se encuentra ubicada en una pequeña meseta de aproximadamente 400 metros de altitud al norte del municipio de Abanilla y muy cerca de la provincia de Alicante.

Las precipitaciones en esta zona son un tanto irregulares, por lo que la flora está adapta perfectamente al calor y a la sequía.

El paisaje típico describe lomas huérfanas y muy soleadas. Las cumbres rocosas de las sierras cercanas a Barinas se confunden con los tejados del pueblo, haciendo que éste se asemeje a una cantera más de la zona.

En el paisaje predomina el montebajo existiendo pequeñas zonas para el secano y el regadío. Dispone además de dos cursos de agua permanentes, los ríos Zurca y Chícamo.

En la pedanía destacan también por su interés paisajístico las cercanías de afloramientos de agua como Fuentes y Cañadas, que la variedad de vegetación y fauna las convierte en lugares llenos de vida y diversidad.

Flora y Fauna

La flora de Barinas es la típica mediterránea pero en esta zona y por la aridez del terreno se encuentra algo despoblada. Tan solo algunos pinos y matorral bajo pintan las sierra colindantes. Los arbustos se encuentran adaptados a suelos salinos y entre ellos destacan la adelfa, carrizo, cañay junco.

Los arbustos aromáticos están representados por el romero y el tomillo, muy típicos de esta zona. Tanto uno como otro son utilizados para la comida y la medicina popular.

En las zonas de rambla y humedales destacan los juncos, las palmeras, las cañas, y los tarays.

Junco

Existen dos zonas claramente diferenciadas para la fauna barinera: zonas húmedas y ríos, y monte. Así podemos encontrar todo tipo de reptiles, como el galápago y culebras, que suelen habitar los ríos Chicamo y Zurca.

Entre las aves más importantes destaca la tórtola, el abejaruco, la paloma torcaz, la abubilla y el carbonero común.

Y entre las de mayor envergadura se encuentran rapaces como el águila y el búho. Entre los mamíferos que habitan la sierra hay abundantes liebres y conejos. El rey de la sierra es sin duda el jabalí. A éste lo acompañan el zorro y algunas ardillas.

Sierra de Barinas

La Sierra de Barinas tiene una altura máxima de 854 m y a sus pies descansa la localidad. Carece de arbolado y en sus laderas se encuentran algunos cultivos. Se trata de un buen lugar para practicar el senderismo.

El río Zurca

El nacimiento principal de este río se encuentra, en estos momentos, seco, debido, probablemente, a la sobreexplotación de acuíferos en la Sierra de Quibas, pero unos metros más abajo nos encontramos con un nuevo nacimiento, del que sí emana agua.

La Rambla de Barinas

Como ocurre con la práctica totalidad de las ramblas de la Región de Murcia sólo en época de lluvias aporta caudal.


Fiestas

La pedanía de Barinas tiene en la Virgen del Rosario a su patrona desde 1885, y a partir de esa fecha cuenta entre sus celebraciones más representativas con las Fiestas Patronales en honor a esta Virgen.

En Barinas han sabido disfrutar con estas y otras celebraciones desde que se fundó la localidad. Algunas de las festividades más señaladas de la población se realizan durante la época del Carnaval, en Semana Santa con sus procesiones del Silencio y el Encuentro, los desaparecidos bailes de pujas, o la mágica noche de San Juan.

Otra fiesta que despierta el interés de los habitantes de Barinas es la que tiene lugar en el Barrio de la Vereda en honor a San Pedro. En ella se pueden degustar platos típicos de la pedanía y antiguamente se podía participar en juegos tan entrañables como la cucaña o las carreras de cintas.

En la actualidad Barinas ofrece diferentes celebraciones populares a lo largo del año de las que se sienten orgullosos los barineros, y con las que disfrutan propios y extraños.

Fiestas de la Virgen del Rosario

En 1885 se realizó una romería trasladando la imagen de Nuestra Señora del Rosario desde Abanilla hasta la Ermita de Barinas. Fue proclamada patrona de esta villa el 20 de septiembre, día del evento. Debido a esta circunstancia se celebran las Fiestas Patronales de Barinas en estas fechas, y no el 7 fe octubre, día de la Virgen del Rosario.

Los años 50 del siglo XX, unas Fiestas ejemplares

En los años 50 del siglo XX el presupuesto de las fiestas se utilizaba para pagar a la banda de música, los fuegos artificiales, las obras de acondicionamiento, y el embellecimiento de la iglesia. El alcalde pedáneo nombraba una Comisión de Fiestas encargada de la organización de los actos.

Se imprimían unos panfletos con el programa festivo que, al contrario que en la actualidad, no llevaban publicidad de ninguna empresa ni comercio. Eran sufragados por la Comisión, por la Caja de Ahorros del Sureste de España, o por una persona desinteresada de Fortuna apellidada Hernández.

El tradicional baile de las fiestas se realizaba en la puerta de la Casa Parroquial, y los puestos que se instalaban para las celebraciones se ubicaban en la calle Virgen del Rosario. En estos famosos puestos se vendían turrones, garbanzos, torraos, cacahuetes, petardos, artículos de fregaza, platos , tazas y un sin fin de objetos útiles para las casas, o para la degustación. En la actualidad las fiestas se han trasladado, comentando algunos vecinos que la calle de la iglesia ha perdido por esta circunstancia toda la vida que disfrutaba durante las patronales.

También en estos años se celebraban diversos juegos en las fiestas entre los que se encontraba la cucaña, carreras de cintas, y carreras de sacos.

Las carretillas

La última noche de las fiestas, tras la actuación musical, tiene lugar la suelta de carretillas en la calle Virgen del Rosario. Las carretillas son una especie de petardos que tienen la cualidad de recorrer, de forma anárquica, un gran tramo de terreno mientras permanecen encendidos. Los hay de dos tipos: con explosión final (especialmente peligrosos), y sin ella.

En los últimos años esta tradición ha creado cierta polémica entre los barineros por las consecuencias que puede tener la utilización de la pólvora, tanto para las personas como para los edificios que ven deterioradas sus fachadas por las quemaduras de estos petardos.

La antigua suelta de la vaca, ya desaparecida

En un terreno próximo a la aldea se ataba una vaca con una maroma. El otro extremo, bien se cogía a un árbol, o bien era sujetado por varios vecinos. Así la vaca disponía de libertad de movimientos en un radio de varios metros. El público se colocaba fuera del alcance de la vaca, mirando y aplaudiendo la valentía de los vecinos al enfrentarse cara a cara con el animal.

Programa de actividades y días clave

El programa de fiestas se rige por los siguientes contenidos:

  • Disparo de cohetes.

  • Solemne misa.

  • Carrozas.

  • Pasacalles.

  • Juegos deportivos.

  • Procesión.

  • Verbena popular.

  • Fuegos artificiales.

  • Suelta de carretillas.

Organizadores y participantes

La organización de las Fiestas Patronales está desarrollada por la Comisión de Fiestas pero realmente todo el pueblo colabora y participa de ellas.

Grupo de la Reina de las Fiestas

Fiestas de San Pedro

Las Fiestas del Barrio de la Vereda destacan por la decoración de sus calles y las comidas típicas en familia. Para estos días los vecinos comparten productos como pueden ser pollos, pavos, conejos, melones, bizcochos, dulces, naranjas, calabazas, platos de monjas (palomitas de maíz), uvas, etc.

Heredado de tiempos pasados, durante las fiestas se juega a la cucaña (un poste largo, de unos 6 metros de altura, embadurnado con grasa y clavado en el suelo por el que debe trepar el participante, con el fin de conseguir el premio que se haya en lo mas alto). Otro de los juegos que se llevaba a cabo en la antigüedad, y que ha desaparecido actualmente, era la carrera de cintas.

Todos los vecinos de Barinas asisten a estas entrañables Fiestas. El barrio de la Vereda las organiza, colaborando con ellos en los últimos años una Comisión de Fiestas.


Gastronomía

Para los días especiales en Barinas, destaca la elaboración de carne a la brasa, en especial la de cabrito, y el arroz con conejo y caracoles. La gran variedad de embutidos caseros, las deliciosas gachas migas y las suculentas tortilleras, son típicos los días de lluvia.

También merece la pena mencionar y degustar las hortalizas de la zona, como las habas o las alcachofas que se preparan de manera especial los días de Cuaresma. Todo ello, regado por el magnífico vino de la tierra, sin olvidar la gran calidad del aceite prensado a la antigua usanza en las almazaras tradicionales que salpican el término.

Dulces y postres

En cuanto a postres, destacan los frutos de la huerta como los famosos albaricoques de Damasco de gran dulzor y precioso color, así como la pereta (exclusivos de esta zona) que además de ser muy dulces y sabrosas recordando el sabor de la miel, tienen una gracia singular por su pequeño tamaño muy apropiado para postre infantil.

No se pueden dejar de lado, los dátiles, "granás", higos y la repostería tradicional: buñuelos, almojábanas, monas, rollos de naranja o anís y mantecados.


Mantecados

Economía

La economía de Barinas se basa en la actualidad en los sectores de la construcción, la extracción de material de las canteras, y en menor medida en la agricultura.

En pleno siglo XXI la agricultura barinera ha quedado relegada a tarea familiar, por lo que se aprovechan campañas temporales en localidades cercanas para incrementar los ingresos.

Muy pocos son los vecinos que la actualidad viven exclusivamente de sus tierras, incluso se van incrementando los casos en que los propietarios, a cambio de dinero o de la mitad de la cosecha, dejan a otras personas la explotación de sus terrenos.

También se da la circunstancia de que muchos habitantes de la localidad trabajan fuera de ella, e incluso alejados de la Región de Murcia. Existen tres zonas principales receptoras de trabajadores procedentes de Barinas: Abanilla, Fortuna y Alicante.

Sectores

La primitiva, y casi desaparecida, agricultura

La agricultura fue la principal y casi exclusiva ocupación de los primeros habitantes de Barinas. Explotaban los campos para consumo propio y los productos sobrantes los intercambiaban con personas de la pedanía, o de fuera de ella. También se vendía parte de esta mercancía, y con el dinero conseguido compraban otra serie de productos en mercados de localidades cercanas. Las tierras eran repartidas entre los hijos de los propietarios con lo que la división del terreno llevó cada vez más a la imposibilidad de depender económicamente de la agricultura.

También en Barinas existía una gran parte de la población que se dedicaba a las labores de recolección y trabajo con esparto, producto muy recurrente en la Región de Murcia que, por ejemplo, ocupaba el primer lugar nacional en la producción de esparto en 1954.

Una vez rebasado el límite del trabajo en el campo, los habitantes de Barinas se desplazaron a otras provincias españolas como braceros, especialmente a La Mancha, algunos incluso se atrevieron a incorporarse a las tareas de vendimia en Francia.

En la actualidad son muy pocos los vecinos de Barinas que se dedican en exclusiva a la agricultura. En ocasiones se está llevando a cabo el dejar que sean otros los que trabajen y exploten las tierras a cambio de dinero o la mitad de la cosecha.

La huerta

La construcción despegó en los años 60

La población de Barinas vio incrementarse su actividad urbanística a partir de los años 60 del siglo XX, fruto de este aumento fue que un buen número de habitantes se especializasen en oficios relacionados con la construcción como maestros albañiles, pintores, herreros, carpinteros, electricistas, fontaneros, etc.

Las canteras

La localidad de Barinas se encuentra rodeada de numerosas canteras donde se extrae el mármol. Muchas empresas ubicadas en Abanilla o Fortuna se han trasladado al polígono de Abanilla y forman en su primera fase un conjunto de mas de 20 naves.

Todo esto ha repercutido en la tasa de paro del municipio, dejándola a niveles muy bajos o prácticamente nulos.

Trabajo fuera de Barinas

Principalmente existen tres zonas en la que desempeñan su actividad laboral los trabajadores de Barinas:

La primera es la alicantina, donde se encuentra el campo especifico del labrado de la piedra, con numerosas canteras. Un ejemplo se encuentra en las canteras de Pinoso.

La segunda tendencia es marchar a la localidad de Fortuna, donde también hay trabajos en las canteras y en la construcción.

La tercera se da en Abanilla y concretamente en su nuevo polígono industrial. El Polígono La Semolilla, es el centro industrial mas grande del municipio. La mayoría de las industrias ubicadas allí se dedican al mármol o a los áridos.